Gastronomía

¡Dejad de usar los putos cubiletes para cubiertos en los bares!

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En los últimos cinco o seis años su uso se ha generalizado en toda España, y en Almería arrasan últimamente. Hablamos de los cubiletes con cubiertos en las barras y mesas de los bares de tapas.

Sin duda es una de las medidas más antihigiénicas que podemos ver en los establecimientos hosteleros. Lo es por dos razones principales: Cualquier cliente puede toquetear los cubiertos que tu usas; y en ocasiones se descuida la higiene del propio cubilete en los establecimientos hosteleros. No es raro encontrar restos de comida o pelos al fondo de los dichosos recipientes, o manchas de grasa en el exterior. Y lo que no vemos: bacterias, hongos…

Lo cierto es que mirar dentro de los cubiletes de cubiertos en los bares de Almería es como mirar al fondo del vaso de cepillos de dientes de la casa de otro… da asquete, mucho asquete.

¿Por qué se han popularizado los cubiletes?

¿Por qué los bares están optando masivamente por presentar así los cubiertos? Pues porque para el sector es una opción cómoda que agiliza el servicio eliminando un proceso (llevar los cubiertos). Es decir, se reduce la seguridad alimentaria por comodidad. Inaceptable.

El presidente de la Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Almería (Ashal), Diego García, aboga por el sentido común en el sector y rechaza el uso de cubiletes. A su juicio hay que “tender a reducir el riesgo alimenticio” en los bares, por lo que “cuantas menos personas manipulen los cubiertos que te llevas a la boca, mejor”.

Lo cierto es que el uso de cubiletes no está prohibido. Es una práctica que se mueve en la frontera del riesgo alimentario. Por eso, a nivel de inspecciones, prevalece el criterio del inspector al margen de lo que diga la norma. Si el inspector considera que hay riesgos de salubridad, lo hará constar en su informe. No parece que se estén paseando mucho por los bares de Almería.

Educación en higiene

Para César Ledo, CEO de Ecobac, empresa de higiene alimentaria con implantación nacional, el gran problema con este tipo de prácticas es de educación. Según cuenta, marcar las mesas con los cubiertos es un sistema extendido en los restaurantes de Asia. La diferencia es que en los países asiáticos hay “mayor respeto y educación relacionada con la higiene” por parte de los consumidores y un “mantenimiento exhaustivo” por parte de los profesionales. Allí “se cuida la higiene al extremo hasta en los locales más humildes”.

Para este profesional que se recorre negocios hosteleros de toda España, “falta mucha educación en higiene alimentaria a nivel profesional”. En el caso de los cubiletes no considera que supongan un riesgo grande de salud, pero “en España hay miles de intoxicaciones alimentarias leves cada día” que se podrían evitar y que están relacionadas con mala praxis en la higiene.

Soluciones

Expuesto el problema, llega el momento de proponer soluciones, que las hay.

Quejarse

Desde el punto de vista del consumidor, el primer paso es quejarse. “Como nadie se queja, nada cambia”, subraya César Ledo. Pero lo cierto es que si buscas en twitter encontrarás un buen número de almerienses que llevan tiempo denunciando esta práctica y que ya eligen los bares descartando aquellos con cubiletes. Puedes ver algunas de las quejas con el hashtag #stopcubiletes.

Pero también hay que quejarse en el bar. Si te encuentras cubiletes, pide que te traigan cubiertos que no hayan estado expuestos al manoseo. Habla con el encargado y muestra tu rechazo.

Alternativas a los cubiletes

¿Qué alternativas tiene el hostelero? Pues aquí van algunas ideas rápidas, pero seguro que hay más.

  • La de siempre: Servir cada tapa/plato con sus cubiertos. Requiere más tiempo y organización.
  • Marcar la mesa al inicio. Llevar los cubiertos que se estime que cada mesa va a necesitar durante su estancia en tu negocio una vez se acomodan. Retirar y fregar los cubiertos (y cubiletes) con cada cambio de mesa. También se pueden buscar otro tipo de recipientes que den menos ‘asquete’. En ese sentido me gusta mucho esta elegante opción (foto) que vi en el restaurante Back (Marbella). Los cubiertos que fui usando a lo largo de la cena estaban a mi disposición en cuanto decidí lo que iba a comer.
Cubiertos en restaurante Back (Marbella)
  • Otra opción es seguir con los cubiletes pero usando una bolsita de papel que evite el contacto directo de los cubiertos con el envase. Esta opción no evita el manoseo de la clientela. Lo de renovar la bolsita con frecuencia y lavar el contenedor lo dicta el sentido común.
  • Servir los cubiertos empaquetados. Están las servilletas canguro, por ejemplo. Pero César Ledo se pregunta “¿Están los hosteleros dispuestos a eliminar procesos con un coste adicional? Seguramente no. Como casi todas las soluciones, esta supone agregar costes”. Las servilletas canguro “cuestan un 40% más que las convencionales”.
servilleta canguro

A las malas, siempre puedes comer con las manos o llevar tus propios cubiertos. Como Melvin Udall, el personaje disfuncional que interpreta Jack Nicholson en ‘Mejor imposible’.

Esto también ha sido #Almería2019

Amigos hosteleros, los cubiletes para los dados
#StopCubiletes

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Curro Lucas

Periodista especializado en gastronomía y nutrición por la Universidad Complutense de Madrid, escribe desde hace años casi en exclusiva de gastronomía y viajes. Forma a periodistas y blogueros de todo el mundo a través de la plataforma digital The Foodie Studies y le encanta cocinar para los amigos. También tiene (abandonado) un blog de recetas y rocanrol que se llama Recetas en Tres Acordes. Ha viajado por 20 países y le sabe a poco.

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