Cultura y ocio

Cantoria convierte a sus vecinos en obras de arte en un ‘Museo Vivo’

La propuesta del centro Guadalinfo ha logrado involucrar a muchos cantorianos durante el confinamiento

Fomentar la cultura entre los vecinos de Cantoria mientras se divierten. Esta es la filosofía de una actividad que los habitantes de este pueblo comenzaron en tiempos de cuarentena. Bajo el nombre de ‘Museo vivo’ han imitado cuadros de grandes pintores. Esta es la forma en la que os vecinos de esta localidad del Valle del Almanzora han abierto las puertas de sus casas a la cultura.

Se trata de una propuesta que ha conseguido unos resultados fabulosos y que se creó con un doble objetivo. Por un lado, se buscaba involucrar a toda la familia y, por el otro, que los vecinos se conciencien y conozcan la pintura de los artistas locales

El procedimiento es el siguiente: cada vecino selecciona un cuadro, preferiblemente de pintores locales, aunque algunos de ellos han elegido clásicos de la pintura universal. Después, se informan acerca del autor y buscan el atrezo y la localización de casa más adecuada. Con todos estos ingredientes, están listos para tomar una foto siendo uno de los protagonistas de una actividad que ha unido a este pueblo almeriense.

Andrés Carrillo es el responsable del centro Guadalinfo de Cantoria desde hace 15 años, y el impulsor de esta iniciativa. Inicialmente su labor era acercar las nuevas tecnologías a toda la población de la localidad. Sin embargo, en los comienzos de Guadalinfo en el pueblo se analizaron las carencias que tenía la población de la zona, para ver de qué manera los usuarios podían suplirlas. “En el caso de Cantoria, en el tema cultural faltaba un empuje a ideas y proyectos que abarcaran esta materia”, confiesa Andrés.

La historia de los cuadros empezó en el confinamiento como una manera de que los vecinos, con todos los aderezos que tuvieran en la casa, investigaran sobre un cuadro y lo representaran en función de los elementos que tuviera en su hogar”. “Ya que no podíamos salir en busca de la cultura, a ver museos ni nada, se nos ocurrió esta forma de traer estos lugares a casa de una manera divertida”, resume Andrés.

Un bodegón con un cuerpo humano

De todos los resultados expuestos, hay cuadros con más dificultad para los que han colaborado varios vecinos. Esto ocurrió cuando se acabó el confinamiento y las condiciones sanitarias lo permitieron. Además, Andrés es el encargado de darle un último retoque a las imágenes consiguiendo un resultado mucho más cercano a la pintura original. “En alguna de las fotografías, para que el parecido se asemeje más, se utiliza un poco de retoque con el permiso de los vecinos y es así como han conseguido resultados de lo más llamativos”. “Uno de los últimos cuadros que recibimos fue de Napoleón, y en la parte de atrás había una alfombra de esparto haciendo de la espalda de la silla. Entonces busqué yo la foto del trono auténtico y se lo puse”, declara.

Resulta llamativa la historia de uno de los cuadros. Se trata de un bodegón de la artista olulense Odu Carmona. Esta autora tiene una pintura de una rosa que subastó. Antes de hacerlo, creo una tirada de posters que vendió para recaudar fondos para causas benéficas. Pues uno de los vecinos del pueblo, con tejido de tul, consiguió recrear la solidaridad de esta autora imitando la imagen de su rosa.

Al margen de los resultados obtenidos, lo realmente importante es el vínculo que se ha creado entre los vecinos y el interés por cuestiones culturales. Cuando uno de ellos ha querido imitar un cuadro, ha tenido que informarse previamente sobre el autor y curiosidades. Ese “chafardeillo histórico” que hace que llame la atención un autor u obra en concreto, es lo que ha picado la curiosidad de los participantes. Además, desde el centro Guadalinfo han ampliado la información que las familias han obtenido por su cuenta con otras páginas de acceso más especializado.

“Lo realmente interesante es que los vecinos, cuando veían los resultados de otros habitantes del pueblo, investigaban también sobre sus autores, multiplicándose el conocimiento de una manera didáctica”. Además de aprender, otro de los objetivos es que les pique el gusanillo y, cuando puedan, visiten cultura. “Si van a Almería se pasen por Doña Pakyta o cuando vayan a Olula del Río se pasen por el Museo Ibáñez, por ejemplo.  Que la gente sea consciente de que tenemos joyas en nuestra provincia y pasamos de largo”, concluye Andrés.

Galería de imitaciones de los vecinos de Cantoria

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Nuria Faz

Periodista especializada en información y comunicación científica, y en marketing y comportamiento del consumidor por la Universidad de Granada. Fotógrafa de título y de oficio. Amante de la música y los festivales. El Cabo de Gata es su lugar favorito del mundo, amor que se tradujo en un documental ganador del Premio Nacional de Periodismo Francisco Valdés 2017.

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