El paraíso escondido de las salinas de Punta Entinas-Sabinar

Un antiguo aprovechamiento salinero declarado Reserva y Paraje Natural que conserva parte del patrimonio industrial almeriense

Situado entre los términos municipales de El Ejido y Roquetas de Mar encontramos un paraje conservado como reserva natural. Lagunas, marismas, salinas, dunas, playas, flora y fauna son los atractivos de esta zona. Hoy en ‘Almería Is Different’ recorremos el paraíso escondido en Punta Entinas-Sabinar.

Se trata de un antiguo aprovechamiento salinero, las ‘Salinas Viejas’ y las de ‘Cerrillos’, que se mantuvieron en activo desde tiempos fenicios hasta 1987. El sendero es el resultado de toda esa actividad salinera de la que aún se conservan algunos restos de patrimonio industrial almeriense.

Escondido entre el mar de plástico, Punta Entinas-Sabinar  aparece como un paisaje abierto y casi inalterado. Alberga el mayor humedal y el conjunto de dunas mejor conservadas de toda la costa de Almería. Esta diversidad de hábitats y la rica fauna que acogen, fueron los motivos para que en el año 1989 fuese declarara como Reserva y Paraje Natural por el Parlamento Andaluz.

Para llegar allí solo hay que dirigirse a Roquetas de Mar y seguir hacia Las Marinas para tomar la carretera que va bordeando la Urbanización de Roquetas. Una vez situados en el camino de las Salinas, se puede observar la antesala a un paraje inédito por muchos almerienses, la ‘Laguna del Hornillo’, con patos malvasía. Siguiendo por esa carretera nos encontramos de frente con La Puerta de Roquetas por la que se accede al panel de inicio del sendero.

Senderismo en Punta Entinas-Sabinar

Tras dejar a la derecha el barrio de Las Marinas, aparcamos el coche y nos desviamos en la bifurcación con dirección a Playa de Cerrillos por un camino de tierra de grandes eucaliptos. Empieza la ruta senderista sin perder detalle de los paneles explicativos y de la fauna y flora que tendremos a la vista durante el trayecto. Algunas de las especies que podemos encontrar en el lugar son los flamencos, tarays, artales, lenticos y plantas de agua salobre.

Las Salinas

Hacemos la primera gran parada viendo unas balsas abandonadas de las ‘Salinas Viejas’, donde la salmuera se mezcla con el barro gris, cubriendo de sal blanca una gran parte de la superficie.

Si proseguimos la marcha llegarás al segundo gran humedal. Las primeras charcas de evaporación de las ‘Salinas de Cerrillos’.

Seguimos avanzando por el sendero de tierra, donde nos cruzamos con algunos ciclistas y senderistas. A la izquierda, por una vereda, llegas a ‘Torre Cerrillos’ y al viejo Cuartel. La atalaya se construyó en el siglo XIV y dos siglos después se volvió a modificar. El objetivo era vigilar la costa ante los continuos ataques de los piratas berberiscos. Esta Torre por fin va a ser restaurada gracias a un convenio de colaboración entre estos dos Ayuntamientos.

Unos metros más adelante encontramos las ruinas del viejo almacén salinero cuyos contrafuertes no han impedido su parcial derrumbe.

Enseguida llegamos al ‘Canal de las Almejas’, que tomaba el agua marina a través de unas esclusas, con compuertas y dos cabrestantes oxidados. Además, en este lugar se pueden ver los restos de maquinarias y equipos que fueron utilizados años atrás para la extracción artesanal de la sal. Como ya no funciona, el agua del canal permanece estancada.

Vamos remontando el canal pasando por el ‘Charcón del Flamenco’, cuyo nombre hace referencia a los flamencos que se alimentan en aquella zona.

Subimos un poco más y encontramos las viviendas de los trabajadores salineros. Hasta 140 personas vivieron en el poblado, que también contaba con escuela e iglesia. Las estancias están abandonadas y con alguna que pintada con símbolos satánicos en las paredes.

Al lado hay un viejo aljibe lleno de agua semienterrado. Está hecho con sillares y proporcionaba suministro de agua dulce a las familias salineras y a sus animales.

Patrimonio industrial

Unos 50 metros más adelante concluimos en los viejos motores de diésel. Aún conserva las correas de transmisión, poleas y engranajes. La rueda de madera con palas bombeaba el agua del mar para que penetraba por el canal hasta las balsas de evaporación. Aún se conserva la caseta de un transformador.

Si visitas Punta Entinas-Sabinar

El área de medioambiente de la Junta de Andalucía aconseja un lista de buenas prácticas para todos los almerienses y turistas que visiten este paraje:

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